Informe alerta ingresos de flota china a la ZEE chilena
Informe alerta incursiones de flota china en la ZEE de Chile y cuestiona apoyo logístico desde puertos nacionales.
Un informe independiente elaborado por el investigador argentino Milko Schvartzman, especialista en conservación marina, advirtió que al menos seis embarcaciones de la flota pesquera china ingresaron a la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chile entre 2024 y 2025, en operaciones que, según el documento, presentan características compatibles con actividades de pesca dentro de aguas bajo jurisdicción chilena.
La investigación sostiene además que, desde octubre de 2024, Chile se transformó en el principal centro logístico de abastecimiento de la flota china en Sudamérica, situación que coincide con mayores restricciones impuestas por Perú a este tipo de embarcaciones.
Chile como principal plataforma logística
El estudio sostiene que los puertos chilenos pasaron a desempeñar un papel estratégico para la denominada flota china del calamar gigante.
Mientras Perú endureció los requisitos para el ingreso de barcos extranjeros —incluyendo sistemas obligatorios de monitoreo satelital—, las embarcaciones comenzaron a utilizar con mayor frecuencia puertos nacionales para abastecimiento, recambio de tripulaciones y operaciones logísticas.
Según el informe, el número de recaladas aumentó cerca de 3.000% entre 2024 y 2025, alcanzando un máximo cercano a 50 escalas mensuales.
Seis ingresos a la Zona Económica Exclusiva
El documento identifica al menos seis incursiones dentro de la Zona Económica Exclusiva de Chile, espacio marítimo que se extiende hasta 200 millas náuticas desde la costa y donde el Estado ejerce derechos exclusivos sobre la explotación de los recursos naturales.
Utilizando registros del sistema satelital AIS (Sistema de Identificación Automática), el investigador concluye que varias embarcaciones ingresaron entre algunos cientos de metros y más de un kilómetro dentro de aguas chilenas.
Entre ellas aparecen los buques:
- Zhong Ju 817
- Fu Yuan Yu 7873
- Lu Rong Yuan Yu 667
- Huan Xiang 6
- Zhan Hai 004
- Ou Ya 17
En algunos casos, la investigación sostiene que la baja velocidad registrada sería compatible con actividades de pesca activa.
NASA y satélites detectaron actividad nocturna
Uno de los antecedentes más relevantes corresponde al uso de imágenes del satélite VIIRS de la NASA, que detectó luces de pesca utilizadas por algunas embarcaciones durante la noche.
El informe sostiene que el Zhan Hai 004 fue captado realizando operaciones compatibles con pesca poco antes y durante su ingreso a la ZEE chilena.
Asimismo, se advierte que varias embarcaciones navegaron con el sistema AIS desactivado, práctica que dificulta el monitoreo y que suele ser observada con preocupación por organismos internacionales dedicados al combate de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Demanda judicial por presunta pesca ilegal
La investigación ya tuvo consecuencias judiciales.
En marzo de este año, la ONG FIMA presentó una demanda basada en antecedentes relativos al buque Lu Rong Yuan Yu 667, acusado de haber ingresado aproximadamente 281 metros dentro de la ZEE chilena.
El informe sostiene que la velocidad registrada por la nave —0,7 nudos— constituye un indicador compatible con actividades de pesca de jibia.
Antecedentes internacionales preocupantes
El estudio recuerda que algunas de las embarcaciones poseen antecedentes internacionales.
Uno de los casos corresponde al Fu Yuan Yu 7873, incluido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos debido a denuncias relacionadas con transbordo ilegal de tiburones, violencia física contra tripulantes y trabajo forzado.
Asimismo, el informe advierte que distintas organizaciones internacionales han asociado parte de la flota pesquera china con denuncias por:
- pesca ilegal;
- trabajo forzoso;
- abusos a los derechos humanos;
- depredación de recursos marinos;
- pesca no regulada.
Armada asegura vigilancia permanente
Consultada sobre estas denuncias, la Armada de Chile afirmó que mantiene vigilancia permanente sobre la Zona Económica Exclusiva mediante patrullajes, apoyo submarino y seguimiento de embarcaciones extranjeras, especialmente en sectores estratégicos como el Estrecho de Magallanes.
No obstante, el autor del informe sostiene que no existiría evidencia de controles permanentes o abordajes sistemáticos a las embarcaciones que operan en el límite marítimo chileno.
Relación con visita oficial a China
El informe también menciona que el incremento de recaladas coincidió temporalmente con la visita realizada en septiembre de 2024 por la entonces ministra de Defensa Maya Fernández a China.
Sin embargo, el propio documento aclara que no establece una relación causal entre ambos hechos y solo plantea la necesidad de profundizar el análisis.
La exministra explicó que dicho viaje estuvo centrado principalmente en materias relacionadas con cooperación satelital y gestión del riesgo.
Llamado a fortalecer la fiscalización marítima
Entre las principales recomendaciones, el informe propone establecer una franja de seguridad de 20 millas náuticas entre el límite de la ZEE y el inicio de las operaciones de flotas extranjeras.
Asimismo, plantea reforzar los controles marítimos y promover que la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (SPRFMO) establezca cuotas máximas para la captura del calamar gigante.
Conclusión jurídica
Desde una perspectiva jurídica, los antecedentes expuestos en este informe constituyen denuncias e indicios que requieren verificación por parte de las autoridades competentes y no equivalen, por sí solos, a una acreditación definitiva de pesca ilegal o de infracciones al derecho internacional.
No obstante, la investigación plantea interrogantes relevantes sobre la capacidad del Estado para ejercer un control efectivo sobre su Zona Económica Exclusiva, proteger sus recursos pesqueros y cumplir las obligaciones derivadas del Derecho Internacional del Mar, especialmente las contempladas en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
El caso también reabre el debate sobre la fiscalización de flotas extranjeras, la cooperación internacional contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) y la responsabilidad de los Estados en el otorgamiento de apoyo logístico a embarcaciones que registran antecedentes por presuntas infracciones ambientales o vulneraciones de derechos humanos.
















