Informe de la DGAC revela fallas en aeropuertos estratégicos
Informe reservado de la DGAC revela deficiencias en aeropuertos estratégicos de Chile y ordena su corrección
Un documento interno elaborado por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) dejó al descubierto una extensa lista de observaciones técnicas pendientes en gran parte de la infraestructura aeroportuaria chilena. El informe, correspondiente al Oficio N°09/5/017, emitido el 26 de enero de 2026, consolida los resultados de las inspecciones realizadas durante 2025 sobre pistas, calles de rodaje, plataformas y sistemas de ayudas visuales, revelando un patrón de deterioro que alcanza a terminales considerados estratégicos para la conectividad nacional e internacional.
Aunque el documento no corresponde a una investigación por accidente aéreo, sí constituye una radiografía oficial del estado de conservación de la red aeroportuaria y de las medidas correctivas requeridas para preservar la seguridad operacional.
Un diagnóstico que abarca casi toda la red aeroportuaria
Las inspecciones AYVIS (Ayudas Visuales) y AGA (Ayudas Terrestres) identificaron una amplia variedad de deficiencias que se repiten en distintos terminales del país.
Entre las principales observaciones destacan la presencia de acumulación de caucho en pistas, grietas, desniveles, juntas deterioradas, señalización horizontal desgastada, luces fuera de servicio, vegetación, objetos extraños (FOD), contaminación por combustibles, presencia de fauna y obstáculos dentro de las áreas operacionales.
Todas estas condiciones fueron calificadas como aspectos que debían ser corregidos por los organismos encargados del mantenimiento aeroportuario para asegurar el cumplimiento de la normativa aeronáutica vigente.
Arturo Merino Benítez: el principal aeropuerto del país bajo observación
El informe dedica uno de sus capítulos más extensos al Aeropuerto Arturo Merino Benítez, principal terminal internacional de Chile y centro neurálgico del transporte aéreo nacional.
Los inspectores detectaron diferencias de reglaje en los sistemas PAPI, luces inoperativas, señalización prácticamente desgastada, acumulación de caucho en las zonas de toma de contacto de las aeronaves, grietas longitudinales y transversales, juntas deterioradas, desniveles, vegetación emergiendo desde el pavimento, además de cámaras eléctricas sobresalientes, materiales de construcción, cuevas de animales, aves y otros objetos extraños (FOD) en sectores operacionales.
Las observaciones alcanzan ambas pistas principales, calles de rodaje, plataformas y diversas ayudas visuales utilizadas durante las operaciones de aterrizaje y despegue.
Chacalluta: observaciones en un aeropuerto clave para la frontera norte
El Aeropuerto Chacalluta, ubicado en Arica y considerado estratégico por su cercanía con Perú y Bolivia, también concentra un número importante de observaciones.
El documento identifica desniveles superiores a cinco centímetros, grietas en calles de rodaje, caucho acumulado sobre la pista, luces empotradas con diferencias de nivel, cámaras eléctricas sobresalientes, materiales de construcción próximos a las áreas operacionales y señalización desgastada.
Asimismo, ordena controlar la presencia de objetos extraños susceptibles de ser absorbidos por motores de aeronaves, despejar las franjas de seguridad y corregir diversas ayudas visuales detectadas durante las inspecciones.
Punta Arenas y la infraestructura de acceso a la Antártica
En el extremo austral del país, el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo, principal puerta de entrada a la Patagonia y a la Antártica, también figura entre los terminales con observaciones pendientes.
Su importancia estratégica para operaciones científicas, militares, comerciales y logísticas obliga a mantener estándares particularmente elevados debido a las complejas condiciones meteorológicas de la zona.
El informe mantiene observaciones sobre infraestructura operacional, señalización y ayudas visuales, cuya corrección fue solicitada a los organismos responsables del mantenimiento.
No obstante, la propia DGAC aclara que ello no significa que el aeropuerto opere en condiciones inseguras, sino que forma parte del proceso permanente de mejora exigido por la normativa aeronáutica.
Un patrón que se repite desde Arica hasta la Patagonia
El documento demuestra que las observaciones no constituyen hechos aislados.
Terminales como Iquique, Antofagasta, Calama, Copiapó, Rapa Nui, La Serena, Viña del Mar, Santo Domingo, Robinson Crusoe, Rancagua, Concepción, Los Ángeles, Chillán, La Araucanía, Pichoy, Cañal Bajo, El Tepual, Mocopulli y Balmaceda presentan distintos niveles de deterioro en pavimentos, ayudas visuales, señalización, vegetación, iluminación y franjas de seguridad.
Especial preocupación generan los reiterados problemas asociados a los sistemas PAPI, esenciales para que los pilotos mantengan el ángulo correcto durante la aproximación y el aterrizaje.
La explicación oficial de la DGAC
Tras ser consultada sobre el contenido del documento, la DGAC precisó que estas observaciones corresponden al trabajo habitual de inspección técnica que desarrolla en toda la red aeroportuaria nacional.
Según explicó la autoridad aeronáutica, el objetivo es detectar oportunamente cualquier condición que requiera intervención antes de que represente un riesgo para las operaciones.
Asimismo, confirmó que mantiene coordinación permanente con la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) para ejecutar las obras de conservación correspondientes y recordó que el desgaste de las pistas constituye un fenómeno natural derivado del uso continuo de la infraestructura.
La institución también informó que ya existen programas de conservación en distintos aeropuertos del país y que las observaciones son objeto de seguimiento permanente junto al MOP y organismos internacionales especializados.
Análisis jurídico y técnico
Desde una perspectiva jurídica, el informe pone de relieve la aplicación del principio de prevención del riesgo, uno de los pilares del Derecho Aeronáutico Internacional y de los estándares establecidos por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Las inspecciones realizadas por la DGAC evidencian el funcionamiento de un sistema de vigilancia continua destinado a detectar condiciones que puedan afectar la seguridad operacional antes de que deriven en incidentes o accidentes.
El documento también refleja el cumplimiento de las obligaciones que recaen sobre el Estado chileno, particularmente en materia de fiscalización de infraestructura crítica, coordinación entre organismos públicos y mantenimiento de aeródromos certificados conforme a la normativa internacional.
Conclusión jurídica
El contenido del oficio reservado de la DGAC no constituye una alerta sobre aeropuertos inseguros ni acredita incumplimientos que impidan la operación aérea en Chile. Su verdadero valor radica en evidenciar el funcionamiento del sistema permanente de fiscalización técnica exigido por la normativa aeronáutica nacional e internacional.
Desde el punto de vista jurídico, el documento demuestra que la seguridad operacional es un proceso dinámico sustentado en la identificación temprana de riesgos, la emisión de observaciones técnicas y la ejecución oportuna de medidas correctivas. La detección de grietas, desgaste de pavimentos, fallas en ayudas visuales, objetos extraños (FOD) o deficiencias en los sistemas PAPI no implica, por sí sola, una situación de peligro inminente, sino que activa los mecanismos de gestión preventiva contemplados por la OACI, la normativa aeronáutica chilena y los sistemas de gestión de seguridad operacional (SMS).
No obstante, la magnitud y extensión de las observaciones identificadas en terminales estratégicos como Arturo Merino Benítez, Chacalluta y Presidente Carlos Ibáñez del Campo pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las inversiones en conservación aeroportuaria, optimizar la coordinación entre la DGAC y el Ministerio de Obras Públicas, y garantizar que las medidas correctivas se ejecuten dentro de plazos compatibles con el alto estándar de seguridad que exige una infraestructura crítica para el país. El informe, más que generar alarma, constituye un llamado a consolidar una política permanente de mantenimiento preventivo que permita preservar la confiabilidad del sistema aeroportuario chileno frente al creciente aumento del tráfico aéreo nacional e internacional.
















